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¿Acabaremos cobrando por ceder nuestros datos?

Generamos constantemente datos y con ellos las empresas desarrollan sus estrategias de negocio. Los datos son el petróleo del siglo XXI. Todos se benefician excepto las personas que proporcionan esos datos. ¿Acabaremos algún día cobrando por ellos? Hay algunos proyectos ya en marcha para conseguirlo porque parece claro que cuantos más datos se proporcionen más negocio se genera con ellos. Tal y como señala la consultora IDC Research España se calcula que para el 2022 el 80% de los ingres

Nikolaos Laoutaris, investigador griego de Imdea Networks, es un defensor de la compensación económica por los datos y según las investigaciones realizadas ha llegado a la conclusión de que «una familia de cuatro personas podría ganar unos 18.000 euros anuales por sus datos». Nikolaos desarrolló parte de su carrera profesional en Telefónica, trabajando en la privacidad y transparencia de los datos. «Notaba que existen fallos en la economía de los datos. Se lucha contra los síntomas pero no contra el problema en sí», cuenta el investigador. Uno de ellos es que resulta muy barato para una empresa coleccionar datos de millones de personas «y cada vez que miran a tus datos no tienen que pagar», resalta. Cree que se coleccionan todo tipo de datos, incluso los que no son importantes. «La situación debe cambiar introduciendo pagos», añade.

Nikolaos Laoutaris: «Una familia de cuatro personas podría ganar unos 18.000 euros anuales por sus datos»

La idea de una economía basada en que los generadores de esos datos cobren por cederlos a las compañías fue propuesta por el científico y artista Jaron Larnier en su libro «Who Owns the Future». Ahora Nikolaos y su equipo de este instituto de la Comunidad de Madrid están trabajando en la construcción de los algoritmos, los sistemas y el software para lograr que la compensación económica por los datos sea una realidad. «Conseguirlo no es fácil pero sería rentable para las dos partes. Si las empresas pagan por los datos podrían ser de más calidad, muchas veces lo que tienen son impresiones, no algo concretos. Pagar por los datos no significa que bajen sus beneficios», aclara Nikolaos.

Este investigador cree que sería «una alternativa a la recepción de un salario por la mano de obra cuando en el futuro la mayor parte del trabajo sea realizado por máquinas». Imdea Networks forma parte de un proyecto europeo en el que «estamos construyendo una biblioteca de software para que cada vez que se usen tus datos recibas un micropago». De esta forma se podría garantizar a los usuarios el pago según las reglas establecidas. Espera tener novedades «en los próximos 6-12 meses».

Democratización

«De aquí a 10 años, la plataforma que no pague por los datos estará fuera de juego», explica a ABC Empresa Luis Gelado, cofundador de GeoDB. Se trata de una plataforma blockchain que te paga cuando las empresas usan tus datos. Recuerda que casi todas las aplicaciones «el verdadero valor que tienen son los datos». Con ellos hay quien como Google o Facebook generan publicidad pero hay también empresas que pretenden conocer mejor la forma de comportarse del consumidor, de ahí que se compren bases de datos. GeoDB es un «marketplace» que busca «democratizar el mercado de los datos». Lo hace apoyado en la tecnología del blockchain que «permite monetizar y las transacciones son rápidas y seguras», señala Gelado.

Los usuarios reciben «tokens» (una ficha virtual que representa un valor determinado) cuando se usan sus datos y con ellos pueden adquirir otros servicios. Con GeoBD logran resolver problemas que existen en el mercado del Big Data. Por un lado, los tiempos para conseguir los datos se acortan, y por otro, cualquier empresa, incluso las pymes, pueden comprarlos.

Teniendo en cuenta que, según los datos de Strategy Analytics, a finales de 2018 ya había 22.000 milones de dispositivos conectados en todo el mundo, los datos seguirán siendo la base de la economía del futuro. Y que los usuarios consigan su parte del pastel podría ser cuestión de tiempo. Incluso el presidente de Telefónica, José María Álvarez-Pallete, no tiene dudas de que las personas acabarán siendo remuneradas económicamente por los datos personales. «Vendrá un momento en el que las grandes tecnológicas tendrán que empezar a intercambiar valor con las personas y nosotros tributaremos por ello», ha dicho públicamente. Comienza la cuenta atrás.

La red social que intentó abrir camino en España

La idea de remunerar a los usuarios por sus datos no es nueva. Ese era, por ejemplo, uno de los planteamientos fundacionales de la red social Bebee. Nacida en España en 2015, esta plataforma une el ámbito profesional y personal. «Abandonamos el proyecto de pagar por los datos porque la única forma de hacerlo era con la tecnología blockchain y sentimos que estaba todavía muy verde», cuenta Javier Cámara, impulsor de esta red social. «El problema estaba en ver cómo el usuario recibía el dinero sin intermediarios», añade. Sin embargo, Cámara no tiene dudas de que pagar por los datos a los usuarios es el sistema de reparto más justo «porque las empresas dan dinero para acceder a los datos», resalta. El fundador de Bebee espera que en cualquier momento todo cambie, «cuando se pueda garantizar un pago seguro. Los primeros pasos se están dando».